El video se convirtió en uno de los más vistos del día al recibir casi 100 mil visitas en un par de horas de publicación. (Foto: Facebook)
La radiación hizo que un hámster se convierta en "Godzilla". El séptimo capítulo de la serie de YouTube "Tiny Hamster" presentó a una tierna mascota convertida en un depredador gigante que devora toda una ciudad.
La idea original es de Joel Jensen, Joseph Matsushima y Amy Matsushima fundadores del canal Hello Denizen. Ellos crearon la serie desde una propuesta desechada para anunciar burritos, que luego se convirtió en un viral de diez millones de visitas.
En declaraciones para ABC News, Joel Jensen dijo que fue algo realmente sorprendente la forma en que la serie de YouTube fue recibido. Hasta la fecha, los seis capítulos anteriores han sumado más de 21 millones de visitas.
El proyecto se hizo por diversión, pero con el tiempo se convirtió en una idea que implica mucho esfuerzo. Los videos de YouTube tienen por lo menos dos semanas de planificación, desde la idea, la redacción de guiones y la fabricación de comidas para los hámster.
La serie busca todo tipo de formas ingeniosas en ver como los hámster comen todo tipo de alimentos, un acto natural pero que por las características del animal es considerado como adorable por muchos amantes de estos roedores.
A la par del proyecto de YouTube, los creadores lanzaron el libro “Tiny Hamster is a Giant Monster” destinado a ayudar a los padres a conectar con sus hijos gracias a la inversión que han llegado de patrocinadores.
Grandes metidas de pata de las revistas científicas
RedacciónBBC Mundo
Después de años, se descubrió que muchos artículos publicados tenían datos falseados.
Cada día miles de científicos y académicos trabajan arduamente en sus investigaciones en universidades, institutos y fundaciones. Cuando por fin las terminan, las publican en revistas científicas que, se supone, revisan su veracidad y rigor. Ya han aportado su granito de arena a la historia del conocimiento.
Pero, ¿realmente es así siempre?, ¿nos podemos fiar de los mecanismos de control de estas publicaciones?
El foco de la sospecha se volvió a iluminar hace unos días, después de que la prestigiosa revista científica estadounidense "Science" anunciase la retirada, por "irregularidades", de un artículo publicado en diciembre sobre cómo una conversación de 20 minutos podía hacer cambiar la opinión de la gente sobre el matrimonio homosexual.
"Tergiversación", "declaraciones falsas" e "incapacidad de despejar dudas sobre irregularidades estadísticas" fueron algunos de los argumentos esgrimidos por "Science" para retirar el artículo cinco meses después de publicarlo. Una mancha en su expediente.
Un artículo que relacionaba falsamente autismo y vacunas fue utilizado como arma propagandística de los detractoresde las mismas.
Por lo general el público se puede fiar de las publicaciones científicas más prestigiosas. Por ejemplo, la revista "Nature" rechaza el 92% de los trabajos que recibe, según sus datos.
Aun así el riesgo del fraude científico va en aumento. Tanto, que el número de estudios retractados por las publicaciones (retirados tras ser publicados) se ha multiplicado por 10 desde 1975, según un informe del instituto PNAS.
Pero, sin ser la norma, algunas retractaciones han ocasionado un gran escándalo en los últimos años.
Autismo relacionado con vacunas
En 1998 la revista médica "The Lancet" publicaba un estudio del doctor Andrew Wakefield que vinculaba la vacuna de la triple vírica (sarampión, rubeola y paperas) con el autismo en niños.
El estudio tuvo una gran repercusión y, junto a otras campañas, creó un ambiente contrario a las vacunas en muchos padres. En 2003, las vacunaciones de la triple vírica descendieron en Reino Unido por debajo del umbral recomendado.
La bióloga Haruko Obokata se dsculpó ante la prensa por sus "errores".
En 2010 la revista se vio obligada a retirar el supuesto estudio científico después de que el Colegio General Médico (GMC) británico descubriese el engaño.
Las conclusiones eran falsas y los métodos utilizado también, según esta institución.
Negligencia médica, ocultación de datos, utilización de niños… fueron algunas de las acusaciones vertidas en lo que muchos denominaron el mayor escándalo médico de la década.
La deshonra de Haruko en "Nature"
El 29 de enero de 2014, la joven bióloga japonesa Haruko Obokata publicaba en la prestigiosa revista "Nature" un método sencillo y revolucionario para reprogramar células adultas (sumergiéndolas en un ácido) para obtener células madre.
Sin embargo, la comunidad científica denunció el uso de imágenes duplicadas para documentar el estudio y la incapacidad para replicar los resultados del mismo.
En julio de 2014, "Nature" retiró el estudio debido a sus "errores graves".
Ratas y cáncer por comer maíz transgénico
En 2012 llegó una publicación bomba en pleno debate sobre los transgénicos. Una revista considerada respetable revelaba un estudio que vinculaba la ingesta de maíz transgénico de Monsanto con grandes tumores cancerígenos en ratas.
El trabajo de Seralini que relacionaba cáncer en ratas y maíz transgénico fue un bombazo en pleno debate sobre estos alimentos. Un año después su estudio fue retirado.
El trabajo del biólogo francés Gilles-Eric Seralini mostraba en la revista "Food and Chemical Toxicology" roedores con tumores del tamaño de una pelota de pin pong que atribuía a este alimento genéticamente modificado.
Los activistas contra los alimentos transgénicos utilizaron este estudio como arma en sus reivindicaciones… Se precipitaron tanto como la revista al publicarlo.
Algo más de un año después, la publicación se vio obligada a revisar su autenticidad tras una investigación de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria.
Esta revisión llegó a la conclusión de que la cepa de ratas empleada por Seralini era propensa a desarrollar tumores de manera natural y que el investigador apenas utilizó 10 ratas por grupo de estudio, una cantidad insuficiente para sacar conclusiones, según la revista.
La relación entre pesticidas y estrógenos que no se podía replicar
Otro patinazo que sufrió "Science" en 1996.
La revista publicó un estudio que aseguraba que la mezcla de algunos pesticidas podía provocar desórdenes endocrinos y aumentar anormalmente la producción de hormonas de estrógenos.
A veces, se retiran trabajos por errores en los que no hay consensos. "Nature" rechaza el 92% de los estudios que recibe.
Esto podía originar cáncer y malformaciones de nacimiento en seres humanos y animales.
Un año después el autor, John A. McLahan, admitió que los resultados de su investigación no podían reproducirse.
Por tanto no eran válidos y hubo que retirar el trabajo.
Polémica retirada de un trabajo avalado por un Nobel
A veces la retirada de un trabajo científico no es un asunto que responda a malas intenciones o prácticas lo suficientemente inexactas como para que haya un consenso de que debe retractarse.
Es el caso de un trabajo científico publicado en "Science" en 2009 por un equipo internacional dirigido por Manuel Ferrer, de Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) español.
Versaba sobre un nuevo método de análisis de la actividad enzimática de una célula basado en un chip que desarrollaron.
Una serie de errores llevaron al retiro del artículo, aunque eminentes científicos no estaban de acuerdo con ello.
Fue el caso de Richard Roberts, un premio Nobel de Medicina estadounidense , que aseguró haber probado el chip y que funcionaba casi a la perfección. Los pequeños errores no le parecían suficiente para retirarlo. De nada sirvió su queja.
Resuelven el misterio de los agujeros en el queso suizo
RedacciónBBC Mundo
El misterio de los agujeros del queso suizo parece haber sido develado: tiene que ver con el nivel de limpieza de los cubos en los que se recoge la leche.
Un grupo de científicos afirma haber descubierto la razón para los agujeros del queso suizo.
Y la respuesta no es la que siempre han sugerido los dibujos animados: que un grupo de ratones es el encargado de crearlos.
Los agujeros, sin embargo, tampoco son un resultado del dióxido de carbono producido por bacterias, como afirmaba la ciencia popular.
Según los expertos del laboratorio suizo Agroscope, son el resultado de minúsculas partículas de heno que se acumulan en los cubos donde se recoge la leche empleada para elaborarlo.
Se trata, según el laboratorio, de "partículas microscópicas" que producen hoyos más grandes en la medida que el queso va madurando.
El proceso solamente afecta a algunos quesos suizos, como Emmental y Appenzell.
Un queso con "ojos"
Agroscope, un laboratorio gubernamental vinculado al ministerio de Agricultura, dijo que el hallazgo explica por qué los agujeros en los quesos suizos han venido disminuyendo durante los últimos 15 años.
En el lenguaje de la industria un queso sin agujeros es un queso "ciego".
Y es que procesos de ordeño más modernos habían venido reduciendo la posibilidad de la caída de motas de heno en los recipientes donde se recoge la leche.
Los científicos llegaron a su conclusión luego de pasar 130 días agregando pequeñas cantidades de polvo de heno a la leche y fabricando quesos.
Pero su investigación aún no ha sido sometida al proceso de revisión por pares.
La teoría de que los agujeros eran producidos por bacterias ha estado circulando desde 1917, luego de que se publicaran los hallazgos del científico estadounidense William Clark.
En la industria quesera los agujeros en los quesos son conocidos como "ojos". Y un queso sin ojos es conocido como un queso ciego.
¿Por qué las mujeres pagan más que los hombres por muchos productos?
RedacciónBBC Mundo
Las mujeres enfrentan precios más altos para los mismos productos, aseguran activistas.
A comienzos de año, Maddie Messer, una niña estadounidense de 12 años se convirtió en una inesperada activista contra la discriminación a las mujeres. La razón: un videojuego.
Maddie no entendía por qué Temple Run, uno de sus videojuegos favoritos, le cobraba US$7 dólares extra si ella quería que el personaje central del juego fuera una mujer.
Hizo averiguaciones y encontró que de 50 videojuegos que ella examinó, 37 de ellos ofrecían personajes masculinos gratuitos, pero solo cinco de ellos ofrecían lo mismo para mujeres.
El diario The Washington Post publicó en marzo un editorial escrito por la niña, quejándose de lo que ella veía como una injusticia.
El escrito de Maddie se convirtió en una nueva evidencia presentada por activistas que hablan de la existencia de un "impuesto rosa" ("pink tax" en inglés).
Aseguran que numerosas empresas les cobran más a las mujeres que a los hombres por el mismo producto.
Los datos
Otros académicos estadounidenses insisten en que hay datos para verificar la existencia de esa tendencia.
En 2011, investigadores de la Universidad Central de Florida encabezados por Megan Duesterhaus y Liz Grauerholz encontraron que las mujeres pagaban más por desodorantes, cuchillas de afeitar y otros productos de higiene personal vendidos por cadenas nacionales.
Las mujeres generalmente pagan más por el corte de pelo.
En su artículo "El costo de la feminidad: disparidades de género en el precio de los servicios y productos de cuidado personal", los académicos sostienen que de 100 salones de belleza estudiados, solo 15 cobraban lo mismo a hombres y mujeres.
En promedio, las mujeres pagaban US$35,02 por un corte de pelo simple, frente a los US$22,78 que pagaban los hombres.
El fenómeno se extendía a la compra de artículos de aseo personal. En promedio, encontraban los expertos, las mujeres pagaban US$1,44 por onza de desodorante frente a US$1,15 para los hombres.
"Las mujeres, de hecho, parecen estar dispuestas a pagar más por productos y servicios", en particular "por aquellos que las ayudan a cumplir con las expectativas de la sociedad sobre su feminidad", sostuvieron entonces las investigadoras.
Fenómeno global
En algunas partes es ilegal cobrar más a mujeres por el mismo producto.
La discusión en torno a la supuesta discriminación de género en el ámbito comercial parece ser también un fenómeno global que tiene manifestaciones diversas en distintos países.
En Francia, un grupo activista llamado "Georgette Sands" ha emprendido una campaña para denunciar lo que ellos consideran abuso por parte de cadenas nacionales de supermercados como Monoprix, que, aseguran, cobraban precios distintos a las mujeres en muchos productos.
En declaraciones a la prensa francesa a finales del año pasado, Monoprix se defendía diciendo que el mayor volumen de ventas a hombres en productos como las cuchillas de afeitar, les permitía ofrecer descuentos.
"Impuesto al tampón"
Y hace apenas unos días, los medios reseñaban la controversia desatada en Australia al saberse que el gobierno eximía del impuesto del IVA a productos considerados "esenciales" como el protector solar y los preservativos pero se lo cobraba a productos femeninos como los tampones o toallas higiénicas.
Lo que llevó a Subeta Vimalarajah, estudiante universitaria de Sydney, a emprender una campaña contra el llamado "impuesto al tampón".
"La mitad de la población menstrúa y no debería ser penalizada económicamente por ello", dijo entonces.
En Australia los preservativos son considerados de primera necesidad, pero no así las toallas higiénicas.
La petición, que consiguió 95.000 firmas de apoyo, cuestionaba por qué se tasaba un producto que la mayor parte de las mujeres están obligadas a comprar cada pocas semanas, mientras que el gobierno no lo considera suficientemente "necesario" para librarlo del impuesto.
Pese al apoyo que recibió entonces, el gobierno australiano no ha dado su brazo a torcer.
Lo que ha dado lugar también a discusiones sobre si esta es una nueva manifestación de sexismo en los precios que pagan las mujeres por sus productos.
¿Es legal?
La conducta de cobrar distinto a hombres y mujeres por el mismo producto no solo es controversial.
Algunos vendedores se defienden asegurando que los hombres compran más, lo que les permite ofrecer descuentos.
En varias partes es ilegal.
En 1995 California expidió una ley que prohibía la discriminación por género en los precios, conducta que ha sido replicada en otras partes de Estados Unidos.
Pero más allá de las discusiones legales, la controversia seguirá tocando fibras sensibles en la medida en que un grupo que compone la mitad de la población siga sintiendo que la discriminan en la caja registradora del supermercado.
Alemania: bomba de la II Guerra Mundial obliga a evacuar a 20.000 personas en Colonia
Redacción BBC
La bomba desactivada fue cargada a un camión cerca del puente Muehlheim en Colonia, Alemania.
Cerca de 20.000 personas fueron evacuadas en la ciudad alemana de Coloniatras el descubrimiento de una bomba de una tonelada de la Segunda Guerra Mundial que será desactivada por las autoridades.
Escuelas y guarderías -así como también el zoológico- permanecieron cerrados durante la evacuación, considerada la más grande de la ciudad después de la guerra.
Entre los afectados hay cerca de 1.100 residentes de un hogar para ancianos y discapacitados de la zona de Riehl.
El descubrimiento de bombas sin explotar no es inusual en Alemania. Colonia era un objetivo habitual de los bombardeos aliados durante la Segunda Guerra.
El explosivo fue hallado cerca del puente Muelheim, que cruza el río Rin.
Las autoridades de la ciudad informaron en un comunicado que hasta que finalice el operativo se cerrará el paso de barcos en el río y el espacio aéreo.
El artefacto fue encontrado cerca del puente Muelheim.Entre los evacuados hay cerca de 1.100 residentes de un hogar para ancianos y discapacitados
Según informaron los medios locales, la bomba fue encontrada el viernes a cinco metros de profundidad durante los preparativos para construir una tubería.
Se cree que es de diseño estadounidense.
Una zona de exclusión de 1km rodea el sitio donde fue hallada.
"Carga física y emocional"
600 de los residentes evacuados el miércoles por la mañana necesitan atención.
Otto Ludorff, director del centro de residentes afectados, dijo en una entrevista con un canal de televisión local que la evacuación representa una "carga física y emocional" para estas personas cuya edad promedio ronda los 86 años.
Colonia era un objetivo habitual de los bombardeos aliados durante la Segunda Guerra.
Cada año se descubren en Alemania cientos de toneladas de dispositivos sin explotar.
Por lo general se desactivan sin mayores problemas. Sin embargo, en 2010, tres expertos murieron durante un operativo para desactivar un explosivo.
En diciembre de 2011, tuvo lugar en Koblenz la mayor operación para desarmar bombas en Alemania desde 1945, cuando se hallaron dos artefactos en el lecho del Rin.